Las 9 características de un rebelde

20 agosto 2017 - Textos de Osho

Es muy difícil definir a un sannyasin, y más aún si se trata de definir a mis sannyasins.

Sannyas es básicamente una rebelión con respecto a todas las estructuras. Sannyas es una forma de vivir inestructuradamente. Sannyas es tener un carácter sin carácter. Al decir “sin carácter” quiero decir que ya no dependes del pasado. El carácter significa el pasado, la forma en la que has vivido en el pasado, la forma de vivir a la que te has habituado -todos tus hábitos, condicionamientos, creencias y experiencias- eso es tu carácter. Un sannyasin es alguien que no vive en el pasado o mediante el pasado, alguien que vive en el momento; como consecuencia, es impredecible. Un hombre con carácter es predecible; un sannyasin es impredecible porque un sannyasin es libertad.

Un sannyasin no es solamente libre, es libertad. Es una rebelión viviente. Aún así, lo intentaré: se pueden dar algunas pistas, no exactamente definiciones, unas cuantas indicaciones, dedos señalando la luna. No te dejes cautivar por los dedos. Los dedos no definen la luna, sólo indican. Olvídate del dedo y mira la luna.

Lo que voy a dar no es una definición, eso no es posible en este caso. Y de hecho, nunca es posible una definición de algo que esté vivo. Sólo se puede dar una definición de algo que está muerto, que no crece, que ya no florece, que ya no tiene posibilidades, potencial, que está agotado y gastado. Entonces es posible la definición. Puedes definir a un hombre muerto, no puedes definir a un hombre vivo.

Primera característica: la apertura a la experiencia

Un sannyasin nunca decidirá antes de haber experimentado. No tendrá ningún sistema de creencias. No dirá, “Esto es así porque lo dice Buda”, “Esto es así porque está escrito en los Vedas”. Dirá “Estoy dispuesto a entrar en ello y ver si es así o no”.

Un sannyasin no llevará muchas creencias consigo, de hecho, no llevará ninguna. Sólo llevará sus propias experiencias. Y la belleza de la experiencia es que siempre está abierta, porque es posible seguir adelante con la exploración. Y la creencia siempre está cerrada, llega un tope. La creencia siempre está terminada. La experiencia nunca está terminada, permanece inacabada. Mientras estés vivo, ¿cómo puede estar terminada tu experiencia? Tu experiencia crece, cambia, se mueve continuamente desde lo conocido a lo desconocido y desde lo desconocido a lo incogniscible. Y recuerda, la experiencia tiene belleza porque está sin acabar. Entre las canciones más bellas se encuentras las que están sin acabar. Entre los mejores libros, los que están sin acabar. Lo incabado tiene belleza.

La mente son todas tus creencias reunidas. Apertura significa no-mente, significa que pones tu mente a un lado y estás listo para mirar la vida una y otra vez de forma nueva, no con viejos ojos.

Segunda característica: vivir existencialmente

Un sannyasin no vive según ideas: qué uno debería ser así o asá, uno debería comportarse de tal forma o tal otra. No vive según ideas, responde a la existencia. Responde con todo su corazón a cualquier cosa, sea la que sea. Su ser está aquí y ahora. Espontaneidad, sencillez, naturalidad, estas son sus características.

No vive una idea confeccionada de antemano. No lleva mapas, como vivir, como no vivir. Permite la vida, va con ella a donde quiera que le lleve. Un sannyasin no es un nadador, y no intenta ir contra corriente. Va con el todo, fluye con la corriente. Fluye tan totalmente con la corriente que pronto deja de estar separado de la corriente, se convierte en la corriente. Ese es también el principio de sannyas de Buda, alguien quien ha llegado a relajarse en la existencia. No lleva evaluaciones, no hace juicios.

Vivir existencialmente significa que cada momento tiene que decidirse por sí mismo. ¡La vida es atómica! No decides de antemano cómo vivir, no ensayas, no preparas una forma de vivir. Cada momento llega, trae una situación, estás ahí para responder, y respondes.

Tercera característica: la confianza en el propio organismo

La gente confía en otros, el sannyasin confía en su propio organismo. Cuerpo, mente, alma, todo está incluído. Si siente ganas de amar, fluye en el amor. Si no siente ganas de amar dice “Lo siento”. Pero nunca finge. El que no es sannyasin sigue fingiendo. Su vida es una vida vivida con máscaras. Y nunca está satisfecho, naturalmente no puede estarlo, porque la satisfacción sólo llega con una vida auténtica. Si te sientes enfadado, tienes que decirlo. Tienes que ser fiel a tu organismo, tienes que confiar en él. Y te sorprenderás, cuanto más confías, mucho más clara se te hace la sabiduría del organismo.

Un sannyasin es alguien que confía en su propio organismo y esa confianza le ayuda a relajarse en su ser, en la totalidad de la existencia. Esa confianza trae consigo una aceptación general de uno mismo y de los demás. Te permite estar enraizado, centrado. Y entonces hay una gran fuerza y poder, por que estás centrado en tu propio cuerpo en tu propio ser. Tienes raíces en el suelo.

Cuarta característica: un sentido de la libertad

El sannyasin no sólo es libre, es libertad. Siempre vive de forma libre. Libertad no significa libertinaje. El libertinaje no es libertad, es sólo una reacción contra la exclavitud, te vas al otro extremo. La libertad es esta comprensión “Si tengo que ser, entonces tengo que ser libre. No hay otra forma de ser. Si estoy demasiado poseído por la iglesia, por el hinduismo, por el cristianismo, por el islam, entonces no puedo ser. Entonces esto seguirá creando exclavitud en torno a mí. Seguirá forzándome a sentirme como un ser tullido. Tengo que ser libre. Tengo que asumir el riesgo de ser libre. Tengo que aceptar este peligro.”

La libertad no es muy cómoda, no es muy confortable. Es arriesgada. Un sannyasin asume ese riesgo. Eso no significa que vaya luchando con todos y cada uno. No significa que cuando la ley diga que conduzcas por la derecha o por la izquierda, él esté en contra de eso, no. No está interesado en trivialidades. Si a ley dice que conduzca por la izquierda, el conduce por la izquierda, porque eso no es esclavitud. Pero acerca de las cosas importantes, esenciales… Si el padre dice “Cásate con esta mujer porque es rica y tendremos mucho dinero”, él dirá “No, ¿cómo voy a casarme con una mujer si no estoy enamorado de ella? Eso no sería respetuoso para la mujer.” El sannyasin siempre mantendrá intacta su libertad en lo que respecta a cosas esenciales. Y como respeta la libertad, respetará también la de los demás. Nunca interferirá en la libertad de nadie, quien quiera que sea el otro. Este sentido de libertad le da individualidad. No forma parte de la mente de las masas. Es de cierta forma único, su modo de vista, su estilo, su ambiente, su individualidad. Existe a su manera, ama su propia canción. Sabe quien es, profundiza cada vez más en su auto-conocimiento y nunca transige. Independencia y rebelión, esa es la naturaleza del sannyasin.

Quinta característica: la creatividad

El viejo sannyas era muy poco creativo. Se pensaba que se va a una cueva del Himalayas y se sienta ahí, y que eso estaba perfectamente bien. No se necesitaba nada más. Pero no preguntes qué ha pintado, qué belleza ha creado en el mundo, qué poema ha compuesto, qué canción ha traído a la existencia, qué música, qué danza, qué invento. “¿De qué estás hablando? ¡Es un sannyasin! Simplemente se sienta en el templo y permite que la gente toque sus pies, eso es todo”. Y hay tanta gente sentada así en la India…

Mi concepción de sannyasin es que su energía tiene que ser creativa, que tiene que traer un poco más de belleza al mundo, un poco más de alegría, que tiene que encontrar nuevas formas de danzar, de cantar, de hacer música, que traerá bellos poemas. Creará algo, será creativo. Los días de los sannyasins sin creatividad se han terminado. El nuevo sannyasin sólo puede existir si es creativo.

Sexta característica: el sentido del humor, la risa, el juego, la sinceridad

El viejo sannyas no reía, estaba muerto, aletargado. El nuevo sannyasin tiene que llevar más y más risa a su ser. Tiene que ser un sannyasin que ríe, porque tu risa es relajación, y tu risa puede crear situaciones en las que otros también se relajen. El templo debería estar lleno de alegría, risa y danza. No debería ser como una iglesia cristiana. La iglesia es como un cementerio. Y con la cruz allí parece casi una adoración a la muerte… un poco morboso. No puedes reírte en una iglesia, no estaría permitida una carcajada. Cuando la gente entra a una iglesia se pone seria, rígida, con cara larga.

Para mi, la risa es una cualidad religiosa, muy esencial. Tiene que formar parte del mundo interno del sannyasin, el sentido del humor.

Séptima característica: un estado de meditación y soledad

La cima de las experiencias místicas suceden cuando estás solo, absolutamente solo dentro de ti mismo. Sannyas hace que estés solo, no aislado, sino solo, no solitario, sino con una cierta soledad. Puedes ser feliz solo y ya no dependes de los demás. Puedes sentarte solo en tu habitación y puedes ser absolutamente feliz. No necesitas ir a un club, no necesitas tener siempre amigos a tu alrededor, no necesitas ir al cine. Puedes cerrar los ojos y entrar en la felicidad interior, eso es el estado meditativo.

Octava característica: el amor, la conexión, la relación

Recuerda, solo puedes relacionarte cuando has aprendido a estar solo, nunca antes. Sólo dos individuos pueden relacionarse. Sólo dos libertades pueden acercarse y abrazarse. Sólo dos “nadas” pueden penetrarse y fundirse. Si no eres capaz de estar solo, tu relación es falsa. Es sólo un truco para evitar tu soledad, nada más. Y eso es lo que hacen millones de personas. Su amor no es otra cosa que su incapacidad para estar solos. Así que van con alguien, se toma de la mano, simulan que aman, pero en lo profundo el único problema es que no pueden estar solos. Ambos se utilizan como un instrumento que le ayuda a escaparse de sí mismo.

Un sannyasin es uno, por eso digo que la séptima característica es la soledad y la octava es el amor-relación. Y estas son dos posibilidades, puedes ser feliz solo y también pueden ser felices juntos. Son dos tipos de éxtasis posibles para la humanidad. Puedes entrar en samadhi estando solo y cuando estás junto a alguien, en profundo amor. Y están los extrovertidos que encontrarán más fácil alcanzar su cima a través del otro, y los introvertidos que la alcanzarán mas fácil estando solos. Pero un camino no es antagonista del otro, ambos pueden ir juntos. Uno será mas fuerte, y eso será el factor decisivo para ver si eres extrovertido o introvertido. El sendero de Buda es el del introvertido, él solo habla de la meditación. El sendero de Cristo es extrovertido, trata del amor. Mis sannyasins tiene que ser un síntesis de ambos.

Octava característica: la trascendencia

Tao, no ego, no mente, nadie, nada, en armonía con la totalidad. La trascendencia es la cualidad última y más elevada de un sannyasin.

Éstas son sólo indicaciones, no son definiciones. Tómalas de forma muy líquida. No vayas a tomarte lo que he dicho de forma rígida, muy líquida, con una especie de visión vaga, con una visión crepuscular, no como cuando hay un cielo a pleno sol. Tómate de esta forma cualquier cosa que yo haya dicho. Permanece líquido, fluido. Nunca crees ninguna rigidez a tu alrededor. Nunca te vuelvas definible.

Osho, del libro “El sutra del corazón”.

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Publicado el 20 agosto 2017 | Ver sus artículos | +Moksh

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